Marruecos supera los 14 millones de turistas en los ocho primeros meses de
Marruecos ha batido un nuevo récord turístico al recibir 14,1 millones de visitantes internacionales en los ocho primeros meses de 2026, lo que representa un incremento del 4,5 % respecto al mismo periodo de 2025. Según datos del Ministerio de Turismo, Artesanía y Economía Social y Solidaria, este crecimiento se traduce en 608.000 turistas adicionales, consolidando la tendencia alcista del sector. El hito más destacado lo protagonizó el mes de agosto, que por primera vez superó la cifra de 2 millones de llegadas, con un avance del 3 % interanual. Estos resultados, según el comunicado oficial, refuerzan la solidez de la temporada estival y la capacidad del país para mantener un flujo constante de visitantes, incluso tras un 2025 ya excepcional. La ministra de Turismo, Fatim-Zahra Ammor, destacó que esta dinámica demuestra el acierto de la Hoja de Ruta 2023-2026, una estrategia centrada en inversiones selectivas en conectividad aérea, diversificación de la oferta y mejora de la experiencia turística. «La Feuille de Route ha probado que, al actuar sobre palancas clave, los resultados llegan tanto en afluencia como en impacto socioeconómico», subrayó Ammor. La funcionaria también incidió en el potencial aún por explotar, señalando que la próxima fase debe priorizar la distribución equitativa de los beneficios entre territorios y actores del sector, evitando concentraciones geográficas o económicas. El crecimiento del turismo en Marruecos no es un fenómeno aislado. El país ha diversificado su atractivo más allá de los destinos tradicionales como Marrakech o Agadir, apostando por el turismo cultural, de naturaleza y de congresos. Además, la mejora de las infraestructuras portuarias y aeroportuarias, como el puerto de Tánger Med, clave para el tráfico de cruceros, ha facilitado el acceso de visitantes. En este sentido, la conectividad aérea ha sido un pilar fundamental: en 2026, Marruecos ha amplificado rutas con Europa, Oriente Medio y América, reduciendo tiempos de viaje y atrayendo a nuevos mercados. El sector turístico marroquí, que representa alrededor del 7 % del PIB nacional, ha demostrado una resiliencia notable tras la pandemia. La recuperación se ha basado en una combinación de factores: la estabilidad política y social del país, su patrimonio cultural único (con ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) y una oferta climática que permite el turismo durante casi todo el año.
Además, la promoción de eventos internacionales, como festivales de música o competiciones deportivas, ha contribuido a posicionar a Marruecos como un destino versátil. Sin embargo, el reto ahora es sostenible. El aumento de visitantes plantea desafíos en términos de capacidad hotelera, gestión de residuos y presión sobre recursos hídricos, especialmente en regiones con estrés hidrológico. El Ministerio ya ha anunciado planes para invertir en infraestructuras verdes, como plantas de desalinización, como la prevista en la región de Fès-Meknès, y sistemas de energía renovable en complejos turísticos. También se trabaja en la digitalización de servicios, desde reservas hasta la gestión de aduanas en puertos, para agilizar los procesos y reducir la huella de carbono. La estrategia 2023-2026 también incluye medidas para fomentar el turismo interno, con el objetivo de reducir la dependencia de los mercados extranjeros. Según datos complementarios, en los primeros cinco meses de 2026 se registraron más de 4 millones de pernoctaciones de turistas marroquíes, un dato que refleja el creciente interés de la población local por explorar su propio país. Esto, a su vez, genera un efecto multiplicador en la economía, beneficiando a pequeñas empresas y artesanos. En el ámbito internacional, Marruecos ha reforzado su colaboración con organismos como la Organización Mundial del Turismo (OMT) y ha participado activamente en ferias como la FITUR o el WTM de Londres, donde ha presentado su oferta bajo el lema «Marruecos, tierra de contrastes». La apuesta por el turismo de lujo y el nicho de viajes de alto valor añadido, como el turismo médico o el enoturismo, también ha ganado peso, atrayendo a visitantes con mayor poder adquisitivo. El éxito de 2026 no ha pasado desapercibido para los inversores. Empresas hoteleras internacionales, como Accor o Marriott, han anunciado la apertura de nuevos establecimientos en ciudades como Casablanca o Rabat. Además, el sector de los cruceros ha experimentado un repunte, con escalas récord en puertos como el de Tánger o el de Casablanca, este último en proceso de modernización para acoger buques de mayor calado. Para los expertos, el modelo marroquí podría servir de referencia para otros países de la región, especialmente en un contexto global marcado por la incertidumbre económica y los conflictos geopolíticos. La capacidad de Marruecos para mantener un crecimiento sostenido, incluso en un escenario de alta inflación en Europa, su principal mercado emisor, demuestra la madurez de su industria turística. No obstante, la ministra Ammor advirtió que «el potencial sigue siendo considerable, pero requiere un esfuerzo coordinado entre el sector público y el privado para garantizar que el turismo siga siendo un motor de desarrollo inclusivo». Entre las prioridades están la formación de profesionales, la lucha contra la estacionalidad y la promoción de destinos menos conocidos, como las regiones del sur (Dajla o Laayoune) o el Atlas Medio. En resumen, los 14,1 millones de turistas registrados hasta agosto de 2026 no solo confirman el liderazgo de Marruecos en el Mediterráneo, sino que abren una ventana de oportunidad para consolidar un modelo turístico competitivo, diverso y sostenible. El país norteafricano, con su mezcla de tradición y modernidad, parece haber encontrado la fórmula para seguir atrayendo al mundo.
Accor
Sign up free to ask CAMAL AI for a summary, the key points or anything else about this story.
Financial Ports Newsletter
The maritime economy, every morning
Ports, shipping and freight markets in one short email. Free.